jueves, 27 de octubre de 2011
Peregrinos de la verdad
"Junto a estas dos formas de religión y anti-religión, existe también en el mundo en expansión del agnosticismo otra orientación de fondo: personas a las que no les ha sido dado el don de poder creer y que, sin embargo, buscan la verdad, están en la búsqueda de Dios. Personas como éstas no afirman simplemente: «No existe ningún Dios». Sufren a causa de su ausencia y, buscando lo auténtico y lo bueno, están interiormente en camino hacia Él. Son «peregrinos de la verdad, peregrinos de la paz».
Plantean preguntas tanto a una como a la otra parte. Despojan a los ateos combativos de su falsa certeza, con la cual pretenden saber que no hay un Dios, y los invitan a que, en vez de polémicos, se conviertan en personas en búsqueda, que no pierden la esperanza de que la verdad exista y que nosotros podemos y debemos vivir en función de ella.
Pero también llaman en causa a los seguidores de las religiones, para que no consideren a Dios como una propiedad que les pertenece a ellos hasta el punto de sentirse autorizados a la violencia respecto a los demás.
Estas personas buscan la verdad, buscan al verdadero Dios, cuya imagen en las religiones, por el modo en que muchas veces se practican, queda frecuentemente oculta. Que ellos no logren encontrar a Dios, depende también de los creyentes, con su imagen reducida o deformada de Dios. Así, su lucha interior y su interrogarse es también una llamada a a nosotros creyentes, a todos los creyentes, a purificar su propia fe, para que Dios -el verdadero Dios- se haga accesible".
Benedicto XVI
martes, 16 de agosto de 2011
En cada detalle se asoma el Misterio
"En cada detalle se asoma el Misterio, cada cosa es signo. Coge un detalle y llévatelo como un tesoro".
Para hacer bien las cosas
"Para hacer bien las cosas es necesario: primero, el amor a ellas; segundo, la técnica".
Antonio Gaudí.
domingo, 17 de julio de 2011
La dulce esperanza del arrepentimiento
"Fuera de ti, no hay otro dios al cuidado de todo, ante quien tengas que justificar tu sentencia. Tu poder es el principio de la justicia, y tu soberanía universal te hace perdonar a todos. Tú demuestras tu fuerza a los que dudan de tu poder total, y reprimes la audacia de los que no lo conocen. Tú, poderoso soberano, juzgas con moderación y nos gobiernas con gran indulgencia, porque puedes hacer cuanto quieres.
Obrando así, enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano, y diste a tus hijos la dulce esperanza de que, en el pecado, das lugar al arrepentimiento".
Libro de la Sabiduría 12, 13. 16-19
viernes, 8 de julio de 2011
La auténtica belleza: armonía de verdad y caridad
"Nuestro encuentro de hoy, en el que tengo la alegría y la curiosidad de admirar vuestras obras, quiere ser una nueva etapa de ese recorrido de amistad y de diálogo que emprendimos el 21 de noviembre de 2009, en la Capilla Sixtina, un acontecimiento que llevo aún impreso en el alma.
La Iglesia y los artistas vuelven a encontrarse, a hablarse, a apoyar la necesidad de un coloquio que quiere y debe llegar a ser cada vez más intenso y articulado, también para ofrecer a la cultura, es más, a las culturas de nuestro tiempo, un ejemplo elocuente de diálogo fecundo y eficaz, orientado a hacer este mundo nuestro más humano y más bello. Vosotros hoy me presentáis el fruto de vuestra creatividad, de vuestra reflexión, de vuestro talento, expresiones de los diversos ámbitos artísticos que representáis aquí: pintura, escultura, arquitectura, orfebrería, fotografía, cine, música, literatura y poesía.
Antes de admirarlas junto a vosotros, permitidme que me detenga solo un momento en el sugerente título de esta Exposición: "El esplendor de la verdad, la belleza de la caridad”. Precisamente en la homilía de la Misa pro eligendo pontifice, comentando la bella expresión de san Pablo de la Carta a los Efesios, veritatem facientes in caritate (4,15), definí el “hacer la verdad en la caridad” como una fórmula fundamental de la existencia cristiana. Y añadí: "En Cristo, coinciden verdad y caridad. En la medida en que nos acercamos a Cristo, también en nuestra vida, verdad y caridad se funden. La caridad sin verdad estaría ciega: la verdad sin caridad sería como un 'címbalo que retiñe' (1Cor 13,1)”.
Es precisamente desde la unión, quisiera decir desde la sinfonía, desde la perfecta armonía de verdad y caridad, de donde emana la auténtica belleza, capaz de suscitar admiración, maravilla y alegría verdadera en el corazón de los hombres. El mundo en que vivimos necesita que la verdad resplandezca y no sea ofuscada por la mentira o por la banalidad; necesita que la caridad inflame y no sea superada por el orgullo y por el egoísmo. Necesitamos que la belleza de la verdad y de la caridad alcance lo íntimo de nuestro corazón y lo haga más humano.
Queridos amigos, quisiera renovaros a vosotros y a todos los artistas un llamamiento amistoso y apasionado: no separéis nunca la creatividad artística de la verdad y de la caridad, no busquéis nunca la belleza lejos de la verdad y de la caridad, sino que con la riqueza de vuestra genialidad, de vuestro impulso creativo, sed siempre, con valor, buscadores de la verdad y testigos de la caridad; haced resplandecer la verdad en vuestras obras y haced de modo que su belleza suscite en la mirada y en el corazón de quien las admira el deseo de hacer bella y verdadera la existencia, toda existencia, enriqueciéndola con ese tesoro que no disminuye nunca, que hace de la vida una obra de arte y de cada hombre un artista extraordinario: la caridad, el amor. Que el Espíritu Santo, artífice de toda la belleza que hay en el mundo, os ilumine siempre y os guíe hacia la Belleza última y definitiva, la que inflama nuestra mente y nuestro corazón y que esperamos poder contemplar un día en todo su esplendor.
Una vez más, gracias por vuestra amistad, por vuestra presencia y porque lleváis al mundo un rayo de esta Belleza que es Dios. De verdadero corazón os imparto a todos vosotros, a vuestros seres queridos y al entero mundo del arte mi Bendición Apostólica".
Benedicto XVI
domingo, 3 de julio de 2011
Un corazón manso y humilde
"Santa María, Madre de Dios, consérvame un corazón de niño, puro y cristalino como una fuente. Dame un corazón sencillo que no saboree las tristezas; un corazón grande para entregarse, tierno en la compasión; un corazón fiel y generoso que no olvide ningún bien ni guarde rencor por ningún mal. Fórmame un corazón manso y humilde, amante sin pedir retorno, gozoso al desaparecer en otro corazón ante tu divino Hijo; un corazón grande e indomable que con ninguna ingratitud se cierre, que con ninguna indiferencia se canse; un corazón atormentado por la gloria de Jesucristo, herido de su amor, con herida que sólo se cure en el cielo".
L. de Grandmaison
domingo, 19 de junio de 2011
Trinidad y relaciones humanas
"¡Cómo cambiaría el mundo si en las familias, en las parroquias y en toda otra comunidad las relaciones se vivieran siguiendo siempre el ejemplo de las tres Personas divinas, en donde cada una vive no sólo con la otra, sino para la otra y en la otra!"
Benedicto XVI
viernes, 17 de junio de 2011
Un camino, no un milagro
"Esperaos un camino, no un milagro que eluda vuestras responsabilidades, que anule vuestro esfuerzo, que haga mecánica vuestra libertad. ¡No! No esperéis esto. Esto supone una diferencia con respecto a lo que habéis vivido hasta ahora, al camino que habéis recorrido: la diferencia profunda es que no podrás seguirnos si no tienes una tensión por comprender. Ahora tendrás que empezar a amar realmente la vida y su destino".
Luigi Giussani
miércoles, 15 de junio de 2011
Espíritu Santo, arte y liturgia
"El Espíritu Santo... da significado a la oración, da vigor a la misión evangelizadora, hace arder los corazones de quien escucha el alegre mensaje, inspira el arte cristiano y la melodía litúrgica".
Benedicto XVI
lunes, 6 de junio de 2011
En torno a la Ascensión: "Un nuevo modo de presencia"
"Lucas nos dice que los discípulos estaban llenos de alegría después de que el Señor se había alejado de ellos definitivamente. Nosotros nos esperaríamos lo contrario. Nos esperaríamos que hubieran quedado desconcertados y tristes. El mundo no había cambiado, Jesús se había separado definitivamente. Habían recibido una tarea aparentemente irrealizable, una tarea que superaba sus fuerzas. ¿Cómo podían presentarse ante la gente en Jerusalén, en Israel, en todo el mundo, diciendo: Aquel Jesús, aparentemente fracasado, es sin embargo el Salvador de todos nosotros?
Todo adiós deja tras de sí un dolor. Aunque Jesús había partido como persona viviente, ¿cómo es posible que su despedida definitiva no les causara tristeza? No obstante, se lee que volvieron a Jerusalén llenos de alegría y alababan a Dios. ¿Cómo podemos entender nosotros todo esto?
En todo caso, lo que se puede deducir de ello es que los discípulos no se sienten abandonados; no creen que Jesús se haya como disipado en un cielo inaccesible y lejano. Evidentemente, están seguros de una presencia nueva de Jesús. Están seguros de que el Resucitado (como Él mismo había dicho, según Mateo), está presente entre ellos, precisamente ahora, de una manera nueva y poderosa. Ellos saben que 'la derecha de Dios', donde Él está ahora 'enaltecido', implica un nuevo modo de su presencia, que ya no se puede perder; el modo en que únicamente Dios puede sernos cercano.
La alegría de los discípulos después de la 'ascensión' corrige nuestra imagen de este acontecimiento. La 'ascensión' no es un marcharse a una zona lejana del cosmos, sino la permanente cercanía que los discípulos experimentan con tal fuerza que les produce una alegría duradera".
Benedicto XVI, Jesús de Nazaret II.
En torno a la Ascensión: "Vino y se fue..."
"Aquí vino…
y se fue.
Vino, nos marcó nuestra tarea
y se fue.
Tal vez detrás de aquella nube
hay alguien que trabaja
lo mismo que nosotros,
y tal vez
las estrellas
no son más que ventanas encendidas
de una fábrica
donde Dios tiene que repartir
una labor también.
Aquí vino
y se fue.
Vino, lleno nuestra caja de caudales
con millones de siglos y de siglos.
nos dejó unas herramientas…
y se fue.
Él, que lo sabe todo,
sabe que estando solos
sin Dioses que nos miren
trabajamos mejor.
Detrás de ti no hay nadie. Nadie,
ni un maestro, ni un amo, ni un patrón.
Pero tuyo es el tiempo. El tiempo y esa gubia
con que Dios comenzó la creación".
León Felipe
El poema presenta un "cristianismo sin Cristo", un cristianismo de ausencia de Dios. "Tal vez", dice el poeta, "detrás de aquella nube hay alguien"... Pero luego añade: "Detrás de ti no hay nadie..." pues "Él sabe que estando solos sin Dioses que nos miren trabajamos mejor". Desde luego no es ésta la experiencia de los discípulos ni antes ni después de la Ascensión. El cristianismo es la experiencia de la Presencia de Dios con nosotros, de la Compañía de Cristo.
lunes, 30 de mayo de 2011
martes, 24 de mayo de 2011
Tiempo para leer
“El tiempo para leer, como el tiempo para amar, dilata el tiempo para vivir”.
Daniel Pennac
El oficio de un buen libro
"Decía el venerable Papa Pío XII que el oficio de un buen libro es educar a una comprensión más profunda de las cosas, a pensar y a reflexionar.
Dios mismo ha querido que el Verbo asumiera nuestra débil naturaleza para hacerse comprensible y cercano a los hombres, y ha dispuesto que la única y eterna Palabra divina se expresase, por inspiración del Espíritu Santo, en palabras humanas que pudieran ser plasmadas en forma de libro para que, a través de las Sagradas Escrituras, pudiese llegar a todos la Buena Noticia de la salvación. Que él les conceda a todos contribuir eficazmente a conservar y difundir también lo mejor del espíritu humano a través de los libros, legado perenne para todos los hombres".Benedicto XVI
domingo, 22 de mayo de 2011
La oración del Papa por los astronautas
PREGUNTA DEL PAPA
Mi última pregunta es para Paolo. Querido Paolo, sé que en los días pasados tu madre te ha dejado y cuando regreses en unos días a casa ya no estará esperándote. Todos estamos a tu lado, yo también he rezado por ti... ¿Cómo has vivido este momento de dolor? En vuestra estación, ¿os sentís alejados y aislados y experimentáis la desesperación o más bien os sentís unidos entre vosotros e integrados en una comunidad que os acompaña con atención y afecto?
--Paolo Nespoli (Italia): Santo Padre, he experimentado sus oraciones, vuestras oraciones han llegado hasta aquí. Es verdad, estamos fuera de este mundo, estamos en órbita alrededor de la Tierra y podemos ver mejor la Tierra y seguir todo lo que nos rodea. Mis colegas aquí, abordo de la Estación --Dimitri, Kelly, Ron, Alexander y Andrei-- han estado muy cerca de mí en este momento importante para mí, muy intenso, así como mis hermanos, mis hermanas, mis tías, mis primos, mis parientes han estado cerca de mi madre en los últimos momentos. Doy las gracias por todo esto. Me he sentido lejos pero también muy cerca, y seguramente el pensamiento de experimentaros a todos cerca de mí, unidos en este momento, ha sido un enorme alivio. Doy también las gracias a la Agencia Espacial Europea y a la Agencia Espacial de los Estados Unidos que han puesto a disposición los recursos para que yo haya podido hablar con ella en los últimos momentos.
SALUDO FINAL DEL PAPA
Queridos astronautas: os doy las gracias de corazón por esta maravillosa oportunidad de encuentro y diálogo con vosotros. Vosotros me habéis ayudado a mí y a otras muchas personas a reflexionar juntos sobre cuestiones importantes que afectan al futuro de la humanidad. Os deseo todo lo mejor para vuestro trabajo y para el éxito de vuestra gran misión al servicio de la ciencia, de la colaboración internacional, del auténtico progreso, y de la paz en el mundo. Vosotros seguiréis estando en mis pensamientos y oraciones y de corazón os imparto mi bendición apostólica.
Una belleza que conquista el corazón
PREGUNTA DEL PAPA
La exploración del universo es una aventura científica fascinante. Sé que habéis estado instalando nuevos equipos para avanzar en la investigación científica y el estudio de la radiación que procede del espacio exterior. Pero creo que es también una aventura del espíritu humano, un poderoso estímulo para reflexionar sobre los orígenes y sobre el destino del universo y de la humanidad. Los creyentes contemplan con frecuencia los cielos ilimitados y, meditando en el Creador, quedan impresionados por el misterio de su grandeza. Por este motivo, la medalla que le entregué a Robert [Vittori] como signo de mi propia participación en vuestra misión, representa la Creación del Hombre, pintada por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. En medio de vuestro intenso trabajo e investigación, ¿os habéis detenido para reflexionar sobre esto o incluso para elevar una oración al Creador? ¿O será más fácil para vosotros pensar en todo esto cuando hayáis regresado a la Tierra?
--Roberto Vittori (Italia): Santidad, vivir abordo de la Estación Espacial Internacional, trabajar como astronauta en la nave Soyuz de la estación, es algo sumamente intenso. Pero todos tenemos la oportunidad, cuando llega la noche, de bajar la mirada a la Tierra: nuestro planeta, el planeta azul, es hermoso. Azul es el color de nuestro planeta, azul es el color del cielo, azul es también el color de las Fuerzas Aéreas Italianas, la organización que me dio la oportunidad de unirme a la Agencia Espacial Italiana y a la Agencia Espacial Europea. Cuando tenemos un momento para bajar la mirada, la belleza, que es el efecto en tres dimensiones de la hermosura del planeta, nos conquista el corazón, me conquista el corazón. Y entonces sí, rezo: rezo por mí, por nuestras familias, por nuestro futuro. Llevo conmigo su medalla y dejo que la medalla se quede flotando ante mí para demostrar la ausencia de gravedad. Debería darle las gracias por esta oportunidad y quiero que esta medalla flote por mi amigo y colega Paolo: él regresará a la Tierra en la nave Soyuz. Yo traje la medalla al espacio y él la llevará a la tierra para devolvérsela a usted.
Un Universo inmenso creado por Dios
PREGUNTA DEL PAPA
La experiencia que estáis viviendo en este momento es extraordinaria y muy importante, aunque tengáis que regresar a la Tierra como el resto de todos nosotros. Cuando regresaréis, seréis sumamente admirados y tratados como héroes que hablan y actúan con autoridad. Os pedirán que habléis de vuestras experiencias. ¿Cuáles serán los mensajes más importantes que queréis compartir -en particular a los jóvenes- que vivirán en un mundo decididamente influenciado por vuestras experiencias y descubrimientos?
--Mike Finchke (Estados Unidos): Santidad, como han dicho mis colegas, podemos mirar hacia abajo y contemplar nuestro precioso planeta Tierra que Dios ha creado, y es el planeta más hermoso de todo el Sistema Solar. De todos modos, si miramos para arriba, podemos ver el resto del universo, y el resto del Universo está ahí fuera para que lo exploremos. Y la Estación Espacial Internacional no es más que un símbolo, un ejemplo de lo que los seres humanos pueden hacer cuando trabajamos juntos constructivamente. Por tanto nuestro mensaje, uno de nuestros muchos mensajes, aunque creo que uno de los más importantes mensajes, es dejar que los niños del planeta, los jóvenes, sepan que existe todo un universo para nosotros que hay que explorar. Y cuando lo hacemos juntos, no hay nada que no podamos lograr.
Un hermoso y frágil oasis en el universo
PREGUNTA DEL PAPA
Uno de los temas que abordo con frecuencia en mis discursos es el la responsabilidad que todos tenemos ante el futuro de nuestro planeta. Recuerdo los serios riesgos que afronta el ambiente y la supervivencia de las futuras generaciones. Los científicos nos dicen que debemos tener cuidado y que desde el punto de vista ético tenemos que educar nuestras conciencias. Desde vuestro extraordinario observatorio, ¿cómo veis la situación en la tierra? ¿Veis signos o fenómenos por los que tenemos que prestar más atención?
--Ron Garan (Estados Unidos): Santidad, es un gran honor conversar con usted y usted tiene razón: desde aquí contamos realmente con un extraordinario observatorio. Por una parte, podemos ver cómo es inenarrablemente bello el planeta que se nos ha dado; pero, por otro lado, podemos ver con claridad lo frágil que es. Basta pensar en la atmósfera, por ejemplo, vista desde el espacio, la atmósfera es tan fina como una hoja de papel, y pensar que esta cobertura delgada como el papel es todo lo que separa a todo ser viviente del vacío del espacio, todo lo que nos protege, es realmente un pensamiento serio. Para nosotros es increíble ver la Tierra suspendida en la oscuridad del espacio y pensar que todos estamos juntos en esto, cabalgando este hermoso y frágil oasis del universo. Nos llena de enorme alegría pensar que todos los que estamos abordo de esta increíble estación orbital, que fue construida por muchas naciones de nuestra alianza internacional, hemos alcanzado este enorme logro en órbita. Usted comprenderá que esto muestra cómo trabajando juntos y con cooperación podemos superar muchos de los problemas que afrontamos en nuestro planeta, podemos resolver muchos de los desafíos que afrontan los habitantes de nuestro planeta. Es realmente un maravilloso lugar para vivir y trabajar, y es un maravilloso mirador de nuestra bella Tierra.
La voz del Papa llega al espacio
--Benedicto XVI: Queridos astronautas: estoy muy contento de tener esta oportunidad extraordinaria para conversar con vosotros durante vuestra misión. Me siento sumamente agradecido al poder hablar de este modo con todos vosotros, dado que los miembros de ambas tripulaciones están presentes en la estación espacial en este momento. La humanidad experimenta un período de progreso sumamente rápido en el campo del conocimiento científico y de las aplicaciones técnicas. En cierto sentido, vosotros sois nuestros representantes, pues encabezáis la exploración de la humanidad de nuevos espacios y posibilidades para nuestro futuro, superando las limitaciones de nuestra vida cotidiana. Todos admiramos vuestra valentía, así como la disciplina y el compromiso con el que os habéis preparado para esta misión. Estamos convencidos de que os inspiran nobles ideales y de que buscáis poner los resultados de vuestra investigación y logros a disposición de toda la humanidad al servicio del bien común. Esta conversación me da la oportunidad de expresaros mi propia admiración y aprecio a vosotros y a todos los que colaboran para hacer que vuestra misión sea posible, y para manifestaros mi aliento de todo corazón para que la concluyáis con seguridad y éxito. Pero esto es una conversación, de modo que yo no debo ser el único que habla. Tengo curiosidad por escuchar lo que queréis decir sobre vuestras experiencias y reflexiones. Si os parece bien, quisiera proponeros algunas preguntas.
PREGUNTA DEL PAPA
Desde la estación espacial, vosotros tenéis una visión muy diferente de la Tierra. Sobrevoláis diferentes continentes y varias naciones al día. Creo que debe de ser obvio para vosotros que todos vivimos en una única Tierra y cómo es absurdo el que nos peleemos y matemos entre nosotros. Sé que la esposa de Mark Kelly ha sido víctima de un serio ataque y espero que su salud siga mejorándose. Cuando uno contempla la tierra desde arriba, ¿os habéis preguntado cómo viven aquí abajo las naciones y las personas o cómo la ciencia puede contribuir a la causa de la paz?
--Mark Kelly (Estados Unidos): Gracias por sus amables palabras, Santidad, y gracias por haberse acordado de mi mujer, Gabby. Es una pregunta muy buena: sobrevolamos casi todo el mundo y no puedes ver las fronteras, pero al mismo tiempo nos damos cuenta de que la gente se pelea y hay mucha violencia en este mundo y esto es verdaderamente una desgracia. En general, la gente se pelea por muchas razones. Como hemos visto ahora en Oriente Medio, en ocasiones es por democracia en ciertas áreas, pero en general la gente se pelea por los recursos. Esto es interesante desde el espacio. En la tierra la gente se pelea por la energía; en el espacio utilizamos la energía solar y en la estación espacial tenemos pilas de combustible. La ciencia y la tecnología que hemos aplicado en la estación espacial para desarrollar la energía solar nos da prácticamente una cantidad ilimitada de energía. Y si algunas de estas tecnologías pudieran adaptarse más a la Tierra, quizá podríamos reducir en algo esa violencia.
sábado, 21 de mayo de 2011
Oración de los navegantes de Colón
"Bendita sea la luz / y la Santa Veracruz / y el Señor de la Verdad y la Santa Trinidad. / Bendita sea el alba / y el Señor que nos la manda. / Bendito sea el día / y el Señor que nos lo envía”.
