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domingo, 17 de julio de 2011

La dulce esperanza del arrepentimiento

¡Impresionante la primera lectura de este domingo! Dios es todopoderoso y es el principio de la justicia, pero justamente por su poder nos juzga con indulgencia y nos enseña a ser humanos en el juicio y a tener "la dulce esperanza" de su perdón.

"Fuera de ti, no hay otro dios al cuidado de todo, ante quien tengas que justificar tu sentencia. Tu poder es el principio de la justicia, y tu soberanía universal te hace perdonar a todos. Tú demuestras tu fuerza a los que dudan de tu poder total, y reprimes la audacia de los que no lo conocen. Tú, poderoso soberano, juzgas con moderación y nos gobiernas con gran indulgencia, porque puedes hacer cuanto quieres.

Obrando así, enseñaste a tu pueblo que el justo debe ser humano, y diste a tus hijos la dulce esperanza de que, en el pecado, das lugar al arrepentimiento".

Libro de la Sabiduría 12, 13. 16-19

domingo, 21 de marzo de 2010

Hacer temblar el corazón de Dios

En este domingo V de cuaresma hemos escuchado en el Evangelio el pasaje de Jesús y la adúltera. Como en las parábolas de la misericordia (oveja perdida, hijo pródigo...) en estas escenas se nos revela el corazón de Dios. Péguy se preguntaba por qué una oveja debe contar, en la balanza, igual que todas las demás juntas, e incluso por qué ha de importar más habiéndose escapado y creado más problemas. Y responde:

"Extraviándose, aquella oveja, igual que el hijo menor, hizo temblar el corazón de Dios. Dios temió perderla para siempre, verse obligado a condenarla y privarse de ella eternamente. Este miedo hizo brotar la esperanza en Dios y la esperanza, una vez realizada, provocó la alegría y la fiesta. Toda penitencia del hombre es la coronación de una esperanza de Dios".

Charles Péguy