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viernes, 27 de febrero de 2009

Mirar al mal cara a cara

¿Qué significa entrar en la Cuaresma? Responde el Papa:

"El miércoles pasado, con el ayuno y el rito de las cenizas, entramos en la Cuaresma. Pero, ¿qué significa «entrar en la Cuaresma»? Significa comenzar un tiempo de particular compromiso en el combate espiritual que nos opone al mal presente en el mundo, en cada uno de nosotros y a nuestro alrededor. Quiere decir mirar al mal cara a cara y disponerse a luchar contra sus efectos, sobre todo contra sus causas, hasta la causa última, que es Satanás. Significa no descargar el problema del mal sobre los demás, sobre la sociedad, o sobre Dios, sino que hay que reconocer las propias responsabilidades y asumirlas conscientemente".

Benedicto XVI, Cuaresma 2008.

jueves, 26 de febrero de 2009

Para vivir la Cuaresma

Acojamos las indicaciones del Santo Padre en el inicio de la Cuaresma:

"Que en cada familia y comunidad cristiana se valore la Cuaresma para alejar todo lo que distrae el espíritu y para intensificar lo que alimenta el alma y la abre al amor de Dios y del prójimo. Pienso, especialmente, en un mayor empeño en la oración, en la lectio divina, en el Sacramento de la Reconciliación y en la activa participación en la Eucaristía, sobre todo en la Santa Misa dominical. Con esta disposición interior entremos en el clima penitencial de la Cuaresma. Que nos acompañe la Bienaventurada Virgen María, Causa nostræ laetitiæ (causa de nuestra alegría), y nos sostenga en el esfuerzo por liberar nuestro corazón de la esclavitud del pecado para que se convierta cada vez más en “tabernáculo viviente de Dios”. Con este deseo, asegurando mis oraciones para que cada creyente y cada comunidad eclesial recorra un provechoso itinerario cuaresmal, os imparto de corazón a todos la Bendición Apostólica".

Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2009.

miércoles, 25 de febrero de 2009

La alegría de la salvación

Comenzamos la Cuaresma. Tiempo de esencialidad, de purificación, de búsqueda de la verdad de nosotros mismos a la luz de Cristo. Siempre me viene a la mente en este día un versículo del Salmo 50 que define mi deseo de creyente al comenzar este tiempo de gracia:

"Devuélveme la alegría de la salvación".

Salmo 50, 14.